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    Anon - Curso de Alquimia

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    Fallen Angel

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    Anon - Curso de Alquimia

    Mensaje por Fallen Angel el Jue Feb 20, 2014 2:41 pm

    Alquimia






    Lección Nº 1


    (Parte del texto fue condensado del libro "El Sendero del Mago", Deepak Chopra, Grupo Edito-rial Norma, Buenos Aires, 1997, sumado a nuestras apreciaciones personales)
    "Hay un mago dentro de cada uno de nosotros. Un mago que lo ve y lo sabe todo".
    Se necesita tener una vida para aprender lo que el mago tiene que enseñarnos. En primer lugar, nuestro mago interior en nuestras páginas se llamará Merlín. Él, que representa nuestra sabiduría interior, ha sobrevivido siglos, ha pasado por infinidad de pruebas. Pero nuestro mago reacciona ante la vida del mismo modo: "Él ve".
    Y dijo Merlín a Arturo:
    "Cuando veía a una persona no podía evitar ver a toda su familia y a sus amigos. Esas eran ex-tensiones de la persona que me decían mucho más acerca de quien era ella en realidad... comencé a ver debajo de la máscara de su apariencia física. Vi sus emociones, sus deseos, sus temores, sus sueños...
    Comencé a observar la energía que emana de la persona... con mundos dentro de mundos en to-das las personas con quienes me encontraba. Entonces me di cuenta de que todo ser vivo es el Universo entero, sólo que cada vez lleva un disfraz diferente.
    Llegará el día en que te darás cuenta que todo el maravilloso Universo vive dentro de ti y enton-ces serás un Mago. Como Mago no vives en el mundo, el mundo vive dentro de ti...
    Entonces Arturo preguntó:
    Dinos entonces porqué sufrimos, porqué envejecemos y morimos.
    Y Merlín respondió:
    Puedo resolver toda tu ignorancia y tu dolor, sólo si tu comprendes una cosa; Yo estoy dentro de ti. Ésta persona con quien estás hablando no es distinta a ti. Somos una sola persona y en el punto donde estamos unidos ninguno de tus problemas existe.
    "El Mago está más allá de los contrarios, de la Luz y la Oscuridad, del Bien y el Mal, del Placer y del Dolor".
    Felizmente, nuestro Mago interior sólo ve la verdad en el espíritu, no la falsedad, porque el placer que sentimos a través de nuestros sentidos, el dolor que experimentamos ante una pérdida, la búsqueda infinita de la riqueza y el rechazo extremo a la pobreza, todo esto que conforma nuestra vida cotidiana parece "real" solo hasta el momento en que se aprende a ver con los ojos del mago.
    La apariencia exterior de la vida "ES" la vida misma si lo único en lo que creemos es solamente en lo que podemos ver y sentir. Pero no debemos olvidar que "todo es posible. solo si así lo creemos".
    "Todo lo que el Mago ve tiene sus raíces en el mundo invisible... "
    "El cuerpo y la mente podrán descansar, pero el Mago vela permanentemente".
    "El Mago posee el secreto de la inmortalidad".
    En muchas ocasiones necesitamos de gurúes para saber el porque de ciertas cosas, necesitamos encontrarle el significado a una determinada situación, y la respuesta la encontraremos en el si-lencio de nuestro interior. Sin el silencio el Mago no tiene espacio. Sin silencio no es posible apreciar la vida...
    ¿Pero cómo lograremos tener esa paz? preguntó Arturo.
    "Busquen dentro de ustedes mismos, donde sólo hay paz". dijo Merlín.
    La voz de Merlín, nuestro Mago, es como una suave voz que siempre nos susurra... "Encuéntra-me", esa voz es tranquila, es calma y está en paz.
    Cuantas veces nos preguntamos si existe "algo" más allá de lo que estamos viviendo, sin saber exactamente lo que ese "algo" podría ser.
    Dedica tiempo a reflexionar no sobre "lo que ves", sino sobre "por qué lo ves". Si podemos ver lo que nos está sucediendo es porque nuestra sabiduría interior nos está demostrando que "algo" debemos aprender de esta experiencia. No lo mires con ojos críticos, echa un manto de Amor a cada situación. Cada experiencia es un canto a la vida misma por más dolorosa que ella sea. Esto significa que estamos "vivos", y si estamos vivos es porque aún debemos aprender. Y este es el milagro.
    Todo lo que vemos en nuestro mundo interior podemos hacerlo realidad en nuestra vida cotidia-na. Como el alquimista, podemos transformar las cosas, tus deseos, tus ilusiones, en Oro, porque el oro es el símbolo de la pureza del espíritu, que reside en nuestro interior y que nos pertenece a todos por igual.
    Los siete pasos de la alquimia se cumplirán cuando podamos dejar atrás todas nuestras limitacio-nes, todos nuestros temores y tomemos conciencia del espíritu puro que llevamos dentro. Nuestro primer paso es reconocer la existencia del Mago en nuestro interior.
    En la época del Rey Arturo, discípulo en espíritu de Merlín, el objetivo supremo de esta búsqueda era encontrar El Santo Grial, el símbolo más poderoso de la pureza del espíritu por lo tanto la Alquimia y El Santo Grial son la búsqueda profunda del aspecto eterno de la vida, que no es otra cosa que el Amor puro, la Felicidad pura y la realización en el espíritu.
    Dejemos que la Sabiduría Espiritual ilumine nuestro ser interior, escuchemos su voz... escuchemos la voz del Mago.


    Lección Nº 2


    "La magia solo retornará con el regreso de la inocencia. La esencia del mago es la transforma-ción".
    "He tenido miedo de confesártelo Merlín, dijo Arturo. Pero cuando me inclino sobre el agua no puedo ver mi propio reflejo. No veo donde lavarme, ni siquiera se como soy".
    Y Merlín respondió: "La ausencia de reflejo significa que no tienes imagen de ti mismo. Cuando la imagen de ti mismo no te distrae; entonces estas en estado de inocencia".
    ¿Qué nos viene a la mente cuando pensamos en la inocencia? Quizás recordemos cuando éramos niños, donde nuestro mundo consistía en jugar durante horas interminables, horas llenas de pla-cer, de emoción, donde a cada momento descubríamos cosas nuevas. Nos maravillaba ver la be-lleza de una flor, o quizás, nos quedábamos esperando ver abrir sus pétalos...
    Podíamos ver con nuestros propios ojos la belleza de la creación y no nos preocupaba realmente nuestra imagen. No sabíamos que era ser gordo o flaco, alto o bajo, inteligente o poco dotado; simplemente "éramos"...
    Con el tiempo, fuimos creando nuestra propia imagen. La inocencia es un estado natural que todos poseemos que va quedando oculta tras la imagen que vamos creando de nosotros mismos. Las líneas y arrugas cuentan nuestra propia historia de vida, nuestras alegrías, nuestras tristezas, triunfos y derrotas; experiencias buenas y no tan buenas.
    Cuando creemos conocer "algo", incluyéndonos a nosotros mismos, en realidad lo que estamos viendo es nuestros propios juicios o rótulos. A todo le ponemos rótulos. Esto está "bien", esto está "mal", él es "amigo", aquel es un "extraño", y en base a los rótulos que le ponemos a las cosas y a las circunstancias es que nos manejamos por la vida.
    El Mago, nuestra sabiduría interior, no pone rótulos a las cosas. Él siempre ve las cosas como nuevas. Un mago puede pasar horas contemplando un cielo de estrellas o un ciervo pastando y en cada momento de su contemplación no deja de asombrarse.
    ¿Cuántas veces nosotros podemos observar una cosa varias veces sin aburrirnos por el hecho de sentir que "siempre" estamos viendo la misma cosa?. No olvidemos que el mundo es un espejo de nosotros mismos.
    ¿"Pero cómo podemos ver al mundo con nuevos ojos? preguntaron los mortales a Merlín.
    "Ustedes han perdido la inocencia. Como le han puesto un nombre a las cosas ya no ven las co-sas... ven sus rótulos" dijo Merlín.
    El mundo es grande y está lleno de transformaciones fascinantes. Sin embargo para contemplar las cosas con los ojos del Mago es necesario que nuestro "YO" se transforme continuamente. La clave está en la transformación. No puedes traer al mundo a tu viejo yo y pretender ver al mundo enteramente nuevo.
    El Mago nunca ve las cosas de la misma manera dos veces. Cuando el Mago contempla a un cielo estrellado puede ver mas allá de él, puede percibir con los ojos de la inocencia, su calidez, su pureza, su eternidad... Cuando podamos transformar el modo que tenemos de "ver" las cosas, entonces habremos recuperado la inocencia.
    Cuando podamos vernos con los ojos de la inocencia, descubriremos realmente quienes somos. Somos esencia, somos Amor, somos creación divina y por lo tanto "perfectos".
    La inocencia está más allá de nuestra mente y de nuestros pensamientos. La inocencia es poder descubrir las bellezas de la Creación, las que forman nuestra vida cotidiana, aunque nuestros ojos estén nublados por las lágrimas.
    ¿Cuántas veces podemos ver algo sin estar condicionados por lo que esperamos ver?.
    "Si realmente pudieras ver ese árbol que está allá"... le dijo Merlín a Arturo.
    ¿Porqué? Es solo un árbol! Exclamó Arturo.
    "No". Dijo Merlín. "Es solo un árbol en tu mente. Para otra persona es una expresión de espíritu y belleza infinitos. En la mente de Dios es un hijo querido más dulce que cualquier cosa que puedas imaginar".
    Mira con inocencia y serás dador de vida. Recobraremos nuestra inocencia cuando veamos el amor que palpita en cada brizna de creación.
    Contémplate con los ojos llenos de amor y verás que eres una porción integra del alma de Dios.


    Lección Nº 3


    El Mago observa los ires y venires del mundo. Pero su alma habita en el mundo de la luz. El pai-saje cambia, el observador permanece igual. El cuerpo es sólo el sitio a lo que los recuerdos llaman hogar.
    A nuestro mago interior también podríamos llamarlo "testigo de luz". El no interviene en el mundo, él solo ve y comprende nuestras cosas. Nuestro mago no descansa, permanece despierto mientras soñamos o dormimos. No necesita ver a través de nuestros ojos.
    En un sentido muy espiritual, nosotros podemos "ver" mientras dormimos, porque "ver" significa, estar despiertos a la Inteligencia Universal.
    El conocimiento del mago es sabiduría pura, que no depende de lo que pasa en nuestra vida cotidiana. Sin importar lo que suceda allí afuera, nuestra sabiduría permanece despierta.
    La luz es una metáfora que utilizamos para hablar de los estados elevados del ser.
    "Toda consciencia es Luz" decía Merlín; "y toda luz es consciencia". Las fronteras que inventamos para dividir el cielo de la tierra, la mente y la materia, lo irreal de lo real, son fronteras creadas por nosotros mismos. Y si las hemos creado, también podemos hacerlas desaparecer con la misma facilidad.
    Fuimos creados como videntes a fin de que el mundo existiera como algo para ver. Sin los ojos, el mundo sería invisible. Sin embargo nuestra sabiduría todo lo ve.
    "Desearía hacer milagros" suplicó Arturo.
    "Este mundo fue creado gracias a ti" replicó Merlín. "No te parece suficiente milagro?"
    Para Merlín, nuestro mago, el mundo entero es una forma de hablar consigo mismo.
    "Si alguna vez olvidas algo, el bosque te lo recordará" le dijo Merlín a Arturo.
    "He olvidado muchas cosas y el bosque no me lo recordó" protestó Arturo.
    "No es cierto" replicó Merlín. "de lo único que puedes olvidarte es de ti mismo".

    Bibliografía :Anon - Curso de Alquimia


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    «Que no está muerto lo que yace eternamente
    y con el paso de los evos, aun la muerte puede morir»

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